miércoles, 11 de marzo de 2009

Cuando la vida, te cierra puertas, cuando la vida, no habré ventanas, cuando nadie te ayuda, cuando no tenes un amigo, un conocido, en quien recurrir, y sentís que te estás por hundir, que ya no ahí nada ni nadie de que sujetarse, ni mucho menos, nadie que pueda salvarte, por fuera feliz, por dentro gritos, llantos, odio, dolor, pero es ahí, cuando te das cuenta, que tu familia siempre está ahí, aunque el apoyo no sea igual, ni mucho menos parecido al que te brindaron tus amigos, pero aún así, es especial, te hace sentir bien. Aunque tu mente diga lucha, y tu corazón suerte, que tu familia te escuche, te hace sentir fuerte.

Los quiero, aunque no todos lleven mi sangre, ni mis dos apellidos, son de las pocas personas por quien daría, mi propia vida, por quienes mataría, por quienes lloraría.

Es a ustedes, mis padres, mi familia y mis fieles Amigos, por quienes yo daría todo, me juego el corazón, un buen hombre no soy, es lo que dicen hoy, pero no me importa lo que digan los demás, mi vida, se ciega en los que quiero de verdad. Gracias, por siempre, gracias

No hay comentarios:

Publicar un comentario